lunes, 14 de noviembre de 2016

La Casa de las Órdenes de Santa Elena, guardiana del legado de la Gran Batalla

Hacía ya mucho tiempo que quería volver a visitar el norte de nuestra provincia, para volver a descubrir las maravillas que esconden las Nuevas Poblaciones recostadas en las estribaciones de Sierra Morena.

Y desde hace mucho tiempo tenía pendiente una visita a la Puerta de Andalucía, como es el municipio de Santa Elena, puesto que han sido numerosas las ocasiones en las que he pasado junto a esta hermosa villa en mis viajes a La Mancha y siempre se me había quedado clavada la espina de pasar junto a un lugar de mi querido Jaén y no conocerlo.

Sin pensármelo más me dirigí hace poco hacia este pequeño pueblo con un objetivo definido; visitaría Santa Elena y me dejaría perder por sus calles como siempre hago, disfrutando de todos los detalles que me sorprenderían como a un forastero que llega a cualquier lugar por primera vez. Pero tenía muy claro que quería detenerme de forma obligada en La Casa de las Órdenes que se encuentra en el mismo centro del pueblo.


Mi pasión por la historia medieval, mi interés por saber más de aquellos aventureros medievales que recorrieron medio mundo conquistando y batallando me impulsó, o tal fue el halo de mis ancestros calatravos el que me guiase a reencontrarme con los caminos que un día cruzaron los maestres y caballeros luchando contra los árabes en la que fue la gran batalla de Jaén y de España: la Batalla de las Navas de Tolosa.


Hoy me voy a centrar en esta casa, dejando pendiente para dentro de muy poco un artículo centrado en Santa Elena.


Quiero invitaros a descubrir esta casa que no es solo una casa, ya que es memorial y casi casi un museo, pues son tantos los tesoros históricos que en ella se guardan, que cualquier museo envidiaría esta colección.



La Casa de las Órdenes se encuentra a escasos metros del centro neurálgico de Santa Elena, casi en la misma Plaza de la Constitución donde se encuentra la Iglesia y el Ayuntamiento.


Llama la atención a primera vista su hermosa fachada de piedra, donde ondea la enseña de la Orden de los Caballeros Ballesteros de la Vera Cruz de Santa Elena, que son quienes custodian este singular enclave y a los que agradezco enormemente por mostrarme todos los detalles de este memorial y hacer de guía.


Nada más acceder a la Casa de las Órdenes, nos saludan todas las enseñas de las antiguas Órdenes Militares que existieron en España y que lucharon en la Batalla de las Navas. La Cruz Calatrava y la de Santiago prevalecen sobre todas las demás claramente, por la importante presencia que tuvieron en nuestra provincia durante siglos.



Estandartes y pendones conviven con antiguas armas medievales como cotas de malla, lanzas y espadas.



Entre espada y mandoble, encontramos cantidad de vestigios surgidos del campo de batalla que a pesar de los siglos, siguen apareciendo en cantidad.


Bajo la atenta mirada de grandes guerreros y estrategas militares, podemos encontrar varios premios que la Orden de Ballesteros y esta Casa-Memorial va atesorando a lo largo del tiempo, merecidamente.



La estancia contigua se alza como capilla con un marcado aire medieval y es que esta casa se encuentra en el mismo lugar que durante siglos ocupó una antigua hospedería que daba cobijo a los muchos peregrinos que se acercaban a este lugar, realizando una ruta que hoy se encuentra marcada como Itinerario Histórico-Cultural de la Ruta de la Batalla de las Navas, que cruza media Castilla La Mancha y llega a Jaén.



Junto a este humilde altar, curiosamente encontramos también armas y enseres de otra gran batalla de Jaén y de España, que cambió el destino del país y de Europa entera, la Batalla de Bailén.


Esta Casa-Museo-Memorial se está convirtiendo en todo un contenedor de sabiduría medieval que va mucho más allá que el puro interés por la batalla de las Navas y por eso, su biblioteca cada día aumenta en sapiencia e interés al tiempo que la Orden de Ballesteros crece igualmente como una familia en torno a un hecho histórico fundamental de nuestra historia.


Y como historia que es, aquí también encontramos una buena muestra de la otra parte, olvidada hasta ahora, que formó parte de la contienda y la batalla ocupando estas tierras durante siglos y batallando por ellas; los almohades, cuyos descendientes siguen batallando en muchos lugares de la Tierra sin hallar la paz, tristemente.



Desde este lugar donde las religiones ayer enfrentadas en la historia, hoy se abrazan en la paz de tantos estantes repletos y estandartes resplandecientes, surgen varios senderos históricos y turísticos desde donde podemos acercarnos al campo de batalla.


Creo sinceramente que todo buen jaenero/a, por no decir andaluz/a o español/a, que realmente se precie de conocer su pasado y su historia, debería visitar este lugar y conocer que fue aquí donde un 16 de Julio de 1212, un ejército aliado cristiano formado por Castellanos, Aragoneses, Navarros y Portugueses comandados por los reyes Sancho VII de Navarra, Pedro II de Aragón, Alfonso VIII de Castilla, Alfonso II de Portugal y Soldados de las Órdenes de Calatrava, Santiago y Templarios se enfrentaron a un ejército que numéricamente casi les doblaba en superioridad, comandado por el califa almohade Muhammad an-Nasir, y contra todo pronóstico, salieron victoriosos.

 

Algunos me dirán que políticamente a día de hoy no es correcto hablar de esta batalla. Pero la historia es la que es y está para aprenderla y no repetirla, puesto que este lugar es el claro reflejo de que aunque nos ninguneen, Jaén, a lo largo de la historia, siempre fue un lugar marcado a fuego en el corazón de Andalucía y de España.



Y puesto que en este lugar cambió la historia y de aquí surgió un pacto que cambió la historia de otros muchos lugares (empezando por la historia de la ciudad de un servidor, Martos, entregada sin lucha a Fernando III por el Pacto de las Navas) y fue el principio del fin de la Reconquista, os recomiendo encarecidamente que visitéis este lugar y que os sumerjáis en la historia, sin más.


Puesto que siempre lo digo, no es lo mismo leer la historia en un libro...que acercarse a la historia misma y tocarla con tus propias manos, haciendo que este lugar sea desde el momento que lo visites, una parte de ti y de tu recuerdo.


Si os apasiona la historia, si os apasiona viajar en el tiempo y tocar casi con vuestros dedos los grandes hechos históricos que en esta tierra se produjeron, no dudéis en visitar este increíble lugar. Yo os digo sin temor a equivocarme que muy pronto volveré y seguiré relatando tanto como estos cerros y sierras esconden, pues hoy tan solo os he podido contar una mínima parte.

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