miércoles, 20 de noviembre de 2013

Torreparedones, la ciudad perdida del olivar

De vez en cuando, sabéis que me gusta "picar" un poco y hablaros sobre lugares que no están en nuestro Paraíso Interior Jienense, pero que por su cercanía y su importancia, son muy interesantes para dar a conocer, seguro de que llamara la atención de muchas personas.


Como digo, hoy nos vamos a Baena, municipio cordobés que tiene frontera con la provincia de Jaén, para conocer un yacimiento arqueológico recientemente puesto en valor, que se encuentra aun en proceso de excavación y por tanto, del que siguen surgiendo nuevas zonas visitables, ademas de numerosos hallazgos.

Para llegar a esta excavación, nos dirigimos a la carretera A-3125 que une Baena y Cañete de las Torres en cuyo kilómetro 17 surge un carril, antigua vía pecuaria, que nos lleva hasta el yacimiento.

Antes incluso de llegar, los vestigios de antiguas civilizaciones que por aquí pasaron irán surgiendo a nuestro paso y la Fuente de los Romanos, antiguo pilar que a día de hoy sigue proporcionando agua, como hace siglos surge a nuestro encuentro mientras nos dirigimos al aparcamiento.


Adentrándonos en este Parque Arqueológico, quedara demostrado una vez mas que el turismo, es una fuente de ingresos muy atractiva para los ayuntamientos, en estos tiempos de estancamiento económico.



Nada mas acceder al recinto nos damos de bruces con las formidables puertas, reconstruidas en la actualidad, de origen romano ( época romana republicana ) que cerraron el enorme recinto, que aun hoy impresionan por su solidez y gran tamaño.


Pero la ocupación de esta montaña es mucho anterior a los romanos. Recorriendo los senderos creados entre el olivar, llegamos al Santuario Ibérico



Junto a la antigua muralla construida en el siglo VI antes de Cristo, encontramos el santuario, también reconstruido al que se accede desde una escalinata que nos transporta a otros tiempos. Aun se conserva la forma primitiva de este, como multitud de exvotos aquí ofrecidos a las antiguas deidades. Y desde este mismo punto, podremos disfrutar de la panorámica de toda la campiña, que particular observatorio nos ofrece.




Y nos toca ya dirigirnos hacia el núcleo central del yacimiento, el mas vistoso y fotogenico de todos los espacios, el Foro Romano junto al Macellum o Mercado Publico, que conserva aun la formación de las antiguas casas y los antiguos pavimentos de estas mismas.




Y el Foro, presidido por varias esculturas femeninas con togas y el retrato del Emperador Claudio, todo  en un entorno plagado de columnas y con una curiosidad: y es que el pavimento de grandes losas de esta plaza conserva la inscripción con el nombre del pagador de dicha obra: Marco Junio Marcelo, que quiso dejar su nombre para recuerdo de tan magna empresa.




Y cerrando el yacimiento, el Castillo Viejo, del siglo XIII que sirvió para la toma de la Ciudad de Córdoba durante la reconquista y que aun conserva su Torre del Homenaje junto a parte de sus antiguas murallas, a la espera también de ser restaurada y puesta en valor.



Como digo, un lugar excepcional y aun mas en verano, cuando se permiten las visitas al atardecer, que aumentan la magia de este lugar donde el peso de los siglos se siente aun mientras paseamos por lo que en la actualidad, tan solo es una civilización que comienza a mostrar todos sus secretos.


2 comentarios:

  1. Muy interesante, gracias por esta aportación, espero ir a visitarlo

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  2. Muy interesante, gracias por esta aportación, espero ir a visitarlo

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