sábado, 14 de octubre de 2017

El Oratorio Rupestre de la Veguilla en Rus. En busca del templo perdido

Saludos, amigas y amigos.

Hoy me vais a dejar que me ponga un poco peliculero (con el título del artículo lo digo todo) pero el lugar que hoy os voy a mostrar me ha cautivado tanto y he disfrutado tanto buscándolo e investigando sobre él, que merece ser narrado de la forma más especial posible, para al mismo tiempo que os animo a visitarlo, intentar que la magia que se respira en este lugar llegue hasta vosotros/as.


Yo siempre he sido de la opinión, de que en Jaén tenemos auténticos tesoros patrimoniales que de existir en otros lugares, estarían puestos en valor, visitables y convertidos en minas de oro turísticas. No sé si el abandonar nuestro patrimonio a su suerte es algo solo de Jaén, de Andalucía o de todo el país, pero el hecho es, que es todo un despropósito dejar nuestro rico pasado en manos de expoliadores, vándalos y demás gente de mal vivir.

 

Uno de esos tesoros, sin la más mínima duda, es el Oratorio Rupestre de Valdecanales en Rus. Una auténtica joya, singular, especial e histórica que se encuentra enclavada en mitad del olivar, junto a una carretera medio olvidada, sin ningún tipo de señalización ni protección que hace que se encuentre incluido en la Lista Roja del Patrimonio Español en Peligro.

Más Info:
http://mangelcaballero.blogspot.com.es/2012/10/oratorio-rupestre-de-valdecanales-un.html

Hoy por hoy, es grande el desconocimiento que se tiene de este lugar. Lo curioso del mismo es, que se encuentra en una zona vecina al Oratorio Rupestre del Giribaile, a pocos kilómetros del lugar, lo que convierte a toda esta zona en una de las más ricas históricamente e interesantes por conservar los pocos ejemplos de este tipo de construcciones que tenemos en la provincia.


Más Info:
http://mangelcaballero.blogspot.com.es/2013/12/el-castillo-de-giribaile-la-atalaya-de.html

Hasta hace bien poco, yo creía que estos dos lugares eran los únicos de este tipo existentes en Jaén, hasta que encontré otro en la Sierra Sur, en Fuensanta de Martos.


Más Info:
http://mangelcaballero.blogspot.com.es/2017/06/el-oratorio-rupestre-de-fuensanta-un.html

La sorpresa vino cuando hace pocos días llegó a mis manos la imagen de un nuevo Oratorio que además al parecer se encontraba de nuevo enclavado en Rus.

 

Sin tener muy claro si existía o no, buscando la escasa información en Internet y encontrándome con que Don Sabelotodo se disculpaba por no poder arrojar mucha luz sobre el lugar, sin demasiadas esperanzas de toparme con este antiguo templo sagrado, pero al mismo tiempo con la esperanza de encontrarlo guiado por no sé qué fuerza, puse rumbo una vez más hacia el centro de la provincia.


Al parecer este antiguo santuario visigodo se enclavaba en la actual "costa" del Pantano de Giribaile y en años lluviosos, que desgraciadamente no es el caso, se oculta bajo las aguas.

Puesto que este tipo de recintos estaban retirados de la población y sus habitantes vivían aislados (pero muy posiblemente comunicados entre santuarios) comencé la búsqueda de puntos fundamentales para la vida, como fuentes de agua.



Resulta que dos o tres arroyos aún surcan estas lomas y desembocan en el actual pantano.

Buscando en torno a ellos, comencé por la cabecera del mar artificial de Giribaile. Sin embargo, este lugar no es más que una sucesión de acantilados y bloques de piedra derrumbados por los que caminar es un suplicio imposible de soportar.

Dirigiendo mis pasos pantano abajo, hacia la pared que embalsa las aguas, topándome con bosquetes de taráis y de espinos que han invadido el espacio que durante mucho tiempo perteneció al agua, me encuentro con un pequeño delta surgido de las aguas de un arroyuelo, que llaman del Valdio.

Son ya muchos los kilómetros recorridos en una búsqueda infructuosa y comienzo a pensar que estoy perdiendo el tiempo, que es mejor que me dirija hacia el cercano Oratorio de Valdecanales, a un par de kilómetros de distancia y vuelva a disfrutar de este lugar que aunque también desconocido y oculto, es conocido por mí.

Tras prácticamente 10 kilómetros recorridos en torno a la orilla del pantano, arrasados por la sequía que destroza nuestro país, me encuentro ante una playa cuyas arenas son una auténtica trampa que pareciera fuera artificial y colocada en este lugar a propósito. La arena batida por las constantes y tranquilas olas de este lago artificial hace que uno se hunda casi hasta las rodillas, lo cual es una pésima noticia puesto que bajo este banco de arena, el agua se encuentra muy cercana a la superficie, lo que significa que cuanto más te adentres en la arena, peor será la escapatoria. Prácticamente rodeado de un bosquete de espinos invasores, no sé exactamente cómo, consigo escapar de las arenas, encontrándome al paso con antiguas estructuras realizadas por el hombre, que parecen ser antiguos pozos y acequias.

La orilla destrozada por las constantes subidas y bajadas del agua acumula en este lugar una importante cantidad de escombros, que no parecen haber sido arrastrados por las aguas, sino haber formado parte de una antigua construcción, borrada del mapa por las aguas.


Un pequeño promontorio coronado por más ruinas, apenas despunta entre las arenas del lugar y tan solo una pequeña pared se alza entre ellos. Acercándome al lugar, tratando de escapar de la trampa en la que me había metido, me encuentro súbitamente ante el lugar que llevo buscando toda la tarde.


 

El Templo perdido y nunca mejor dicho, puesto que es imposible localizarlo de no darse de bruces con él, pues se encuentra oculto entre la maleza y los escombros.


El Oratorio Rupestre de la Veguilla es una enorme cueva excavada en la roca. Para acceder, se entra por una pequeña puerta adintelada con una gran roca. En su interior, la cueva está compuesta por un enorme corredor de 20 metros que termina en un pequeño repecho, en el que la cueva gana altura al tiempo que se divide en tres estancias repartidas a modo de cruz.


De hecho, todo el Oratorio en sí está construido en forma de cruz. De este modo, surge un pequeño templo subterráneo, en el que al fondo del oratorio se encontraría el Sancta Sanctorum o presbiterio reservado a los monjes superiores de este lugar sagrado, mientras que el resto de la estancia, podría estar reservada a los asistentes a los cultos.



Lamentablemente, este lugar en la actualidad se encuentra parcialmente enterrado, como podéis ver en las imágenes, ya que o bien parte del techo en algún momento se derrumbó, cayendo los escombros sobre la cueva, o bien probablemente, el hecho de quedar inundada esta estancia propiciara el arrastre de materiales hasta la cueva por la presión del agua.


Como digo, este lugar es una cruz latina excavada en la roca con la excepción de dos estancias que se encuentran al entrar a la misma, que quizás pudieron ser reflectorios donde los fieles del lugar se recogían para sus oraciones.


Uno de los laterales de la cueva se encuentra excavado en 8 lugares diferentes, formando hornacinas que bien parecen también pesebres para animales, lo que lleva a pensar que, o bien ya existían cuando este oratorio estaba en funcionamiento, o bien fueron reutilizados y agrandados siglos más tarde; ocupando este lugar como establo por algún cortijo cuyos restos están esparcidos por los exteriores del lugar.


De ser así, sin duda sería una clara muestra de cuánto daño hace el desconocimiento sobre la historia y sería además, otra afrenta dolorosa hacia este cenobio que muy posiblemente, sea anterior al de Valdecanales, lo que significa que estaríamos hablando de un lugar construido en el Siglo IV-V d.C y que junto al anteriormente citado, serían los únicos oratorios rupestres del sur de España.


Por mi parte, hoy voy a despedir este artículo aquí, sí. Sin dar siquiera una orientación aproximada de este lugar cuyo desconocimiento, lo ha preservado de ataques y expolios que serían sin duda, el oprobio final de un lugar que indudablemente, merece mucho más.


Cuánta historia esconden nuestros viejos y callados olivares...

3 comentarios:

  1. Es una verdadera joya la cual tengo el privilegio de enseñar en mis visitas guiadas.

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  2. Interesante descripción del Oratorio de La Veguilla, aunque el "descubrimiento" del lugar hubiera sido más fácil si se hubiera puesto en contacto previamente con los Ayuntamientos de Rus o Canena. Aunque no es un sitio muy frecuentado -menos ahora que se suele cubrir con las aguas del pantano-, sí es conocido por bastantes ruseños y caneneros. Justo encima estaba el Cortijo de La Veguilla hasta no hace muchos años.

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  3. Si es una pena que tengamos tan abandonado a su suerte todas estas joyas del arte rupestre, como bien dices seguro que si estuvieran en otros sitios no sería así. Yo estuve hace poco en Cuenca y me quede maravillada de como sacan punta de cualquier piedra, que también son importantes, pero te da por pensar que poco valoramos lo nuestro..

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