lunes, 24 de junio de 2013

Iznatoraf, la atalaya medieval de las flores #JaénEnVerano

Estrenamos verano y al igual que el año pasado, os tengo preparado un especial, al que bautizado como #JaénEnVerano . Desde aquí os invitare a conocer algunos lugares de nuestra geografía, que con este calor, son mas que aconsejables para visitar.


En Jaén no tendremos playa, pero eso no significa que no tengamos multitud de lugares para pasar un buen rato entre amigos y darnos un chapuzón refrescante.


Como un pequeño aperitivo, hoy os invito a visitar Iznatoraf, una pequeña localidad con un marcado aire medieval, donde nos refrescaremos entre sus rincones, sus callejuelas, fuentes y su frondosa vegetación floral que adorna todo el pueblo.


Lo primero que siempre llama la atención del visitante, al visitar este pueblo, es su nombre, que proviene del árabe, cuando en este pueblo enclavado en la cima de un cerro estaba dominado por el castillo de Hisn al-turad que significaría "el castillo del polvo".


Es como digo un pueblo donde el entramado de calles no a cambiado mucho a lo largo de los siglos. Unas calles tortuosas, llenas de rincones, recovecos, que sin duda pondría las cosas muy difíciles a cualquiera que en el pasado hubiera atacado esta villa medieval. Callejas además, que protegen de los rayos del sol y que a cada paso nos regalan una sombra e incluso una bocanada de aire fresco muy común en este pueblo construido en las alturas.


Conserva también Iznatoraf, numerosas puertas como "la del Arrabal" o la "del Pozo de la Nieve" (que marca el lugar donde hubo un antiguo nevero) y murallas como la del "Paseo del Solano" propias de la edad media.


En mas de una ocasión nos toparemos con algún personaje de aquella época, mientras vamos ascendiendo hacia su plaza donde se alza la Iglesia de la Asunción, el Ayuntamiento o la Torre del Reloj.


Pero lo mejor esta por llegar.


Tras recorrer alguno de los muchos monumentos de Iznatoraf, lo mejor es dejarse llevar por su entramado de calles donde las flores son las protagonistas indiscutibles.




A veces incluso las flores, llegan a tupir por completo las estrechas calles y uno se olvida de todo disfrutando de este festival de colores y aromas.




De vez en cuando, surge alguna fuente o estanque, que casi nos hipnotiza con su relajante sonido, mientras los pajaros que habitan en este lugar (probablemente mucho mas felices que en el propio campo) trinan sin parar entre los tejados, patios y jardines.




Otra de las cosas que llamaran la atención de nuestra visita, serán los múltiples miradores que descubriremos en nuestro paseo. Por un lado se alzara ante nuestros ojos toda la comarca de La Loma y El Condado. Nos sera muy fácil dar con las siluetas de Castellar o Sorihuela del Guadalimar.


Desde el otro lado del pueblo, surge un mirador impresionante hacia Villanueva del Arzobispo, el pueblo mas cercano, prácticamente a tiro de piedra y nunca mejor dicho y vistas tambien a la Sierra de Las Villas.


Desde aquel impresionante balcón, terminaremos nuestra visita, con una idea clara y es que este pueblo, recibe muy merecidamente el sobrenombre de La Córdoba Andalusí de la provincia de Jaén y que desde el mismo instante en que nos marchamos ya nos esta invitando a volver.

3 comentarios:

  1. Magnifica entrada,me has dado una idea para hacer algo este verano con mi familia, que no sabia lo que hacer.Un saludo.

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    1. Esa es la idea!! Que este blog se conviertas en una pequeña guia turistica de Jaen!! muchas gracias!

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  2. Me gustaría ponerme en contacto con el autor por e_mail, muchas gracias...

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