domingo, 6 de agosto de 2017

El Por qué de las cosas: Julio y Agosto de 31 días. ¿Por qué?

Saludos amigas y amigos.


En este tórrido verano alimentado por el cambio climático me gustaría comenzar algo diferente en este blog.

Se trata de hacer pequeñas entradas, aparte de las que normalmente hago, para contaros curiosidades de nuestra historia, ya sea local, provincial o mundial, que muchas veces pasan desapercibidas y que siempre son interesantes de conocer.

Estas entradas, van a ser muy breves. No tranquilos, no voy a copiar algunos que hay por ahí, que con publicar la ocurrencia del día, acompañada de una triste foto de móvil, se dan por satisfechos. Mi objetivo desde siempre fue escribir, pero siempre aportando información lo más útil posible y con imágenes de la mayor calidad que se realizar. 

Dicho esto os hago la siguiente pregunta: ¿alguna vez os habéis planteado por qué el mes de febrero tan solo tiene 28 días? ¿Y porque julio y agosto de forma consecutiva tienen 31?

Aunque ya estamos acostumbrados a este calendario y pasa desapercibido, si somos un poco curiosos y escarbamos un poquito en la historia, nos encontramos que estás singularidades tienen un mismo origen histórico: la Antigua Roma.


Fue Julio César, gran constructor del Imperio y una de las más grandes figuras romanas, cuyo nombre fue heredado por sus sucesores de forma que "César" se convirtió en sinónimo de todopoderoso del mundo (del mundo conocido en la época claro) el que comenzó a manipular y jugar con el calendario. Este señor decidió que el mes de su nacimiento, que por aquel entonces era llamado "quintilis" cambiará de denominación por su propio nombre: Julio. Decidió además que para darle postín a dicho mes, le robaría un día al que hoy llamamos Febrero, para dárselo a su mes. 


Con la llegada al poder de su heredero "al trono",  su sobrino-nieto e hijo adoptivo Octavio, que tras una dura guerra contra Marco Antonio obtendría el título de César bajo el nombre de Augusto, este nuevo emperador decidió que no podía ser menos que su antecesor, volviendo a manipular el calendario, dándole su nombre al mes siguiente, "sixtilis" o sea Agosto y volviendo a robarle un día al pobre febrero

De esta manera, el orgullo y el honor de estos personajes, hizo que tanto julio como agosto tengan 31 días en detrimento de febrero.
De esta manera, dos hombres que vivieron hace miles de años manipularon el tiempo y la historia, haciendo que aún hoy, cuando el imperio romano no es más que un trozo de historia escondido en yacimientos arqueológicos, sigamos cumpliendo su mandatos y alargando por siempre su gloria.

martes, 13 de junio de 2017

¿El Oratorio Rupestre de Fuensanta? Un tesoro en la Sierra Sur de Jaén.

Saludo amigas y amigos!

Ahora que se va acercando el verano y muchos ya sueñan con las vacaciones, os voy a mostrar un lugar muy especial escondido en la sierra sur de Jaén.

Al contrario que la mayoría de las ocasiones en mi blog, hoy no voy a enseñaros la ubicación del lugar, puesto que además de ser un gran desconocido del que por cierto, ni don sabelotodo Internet tiene datos, es un lugar desprotegido y amenazado sobre todo por la ignorancia (que en muchas ocasiones ha destruido grandiosos yacimientos históricos y arqueológicos).

Por esta misma razón, por qué no quiero ver convertido este lugar en la cueva de los soles de Otiñar cuyas pinturas rupestres han sido destruidas al intentar arrancarlas, ni ver este yacimiento arqueológico cubierto con graffitis modernos por algún lumbrera, no voy a dar la ubicación.

Pero tampoco quiero guardarme la existencia de este lugar para mí solo, porque lo que no sabemos qué existe no lo podemos valorar ni proteger.


Sirva pues este pequeño artículo, como una llamada de atención para las/los Fuensanteños/as sobre todo, (y para los amantes y defensores de la Sierra Sur de Jaén y del patrimonio histórico también) para que tomen consciencia de lo que tienen en su pueblo y que deberían preservar pues es algo único prácticamente en la provincia.


A kilómetros de la hermosa pedanía fuensanteña de Las Veletas, perdido entre los cerros y sierras donde olivares y bosques conviven, entre cortijadas algunas habitadas y otras olvidadas, encontramos un territorio que hace siglos, formó parte de la antigua Tucci y de la Sede Episcopal Visigoda tuccitana, una sede por cierto de las pioneras de España en la llegada del cristianismo y su propagación, que ya en época romana (año 290) en los albores del cristianismo en Hispania, ya tenía sus propios obispos que llegaron a asistir a los importantes Concilios de Toledo y Sevilla, entre el año 578 al 693, convocados y presididos por los  Reyes Visigodos.

 


En aquellos tiempos, comenzó a extenderse la costumbre del eremitismo o de los ermitaños, que eran personas que elegían profesar una vida solitaria, sin contacto permanente con la sociedad, viviendo una vida cuya finalidad era alcanzar una relación con Dios perfecta, basada en la penitencia, el alejamiento de la sociedad, el silencio, la oración y el trabajo.


Y fueron varios los eremitorios y oratorios que surgieron en la provincia, de los cuales algunos por fortuna han llegado conservados hasta nuestros días.



El de Valdecanales en Rus y el de Giribaile en Vilches nos hablan de comunidades de monjes que vivían apartados del mundo en cuevas, donde con el paso de los siglos, construyeron auténticos templos bajo tierra, lugares santos casi iniciáticos.

Oratorio de Valdecanales en Rus
Oratorio de Giribaile
El lugar que hoy os muestro es diferente. Muy probablemente en este lugar no vivía una comunidad, sino solo en ermitaño, cuya fe en Dios quedó reflejada en las piedras que le sirvieron de hogar.

 

Ese hogar se encuentra en un Peñón de piedra roja que se alza en mitad del campo, con paredes casi verticales y rodeado de varios riachuelos que seguro abastecieron de agua al ermitaño. El Peñón guarda varios abrigos, hoy convertidos en corrales para el ganado.

 



Los abrigos se encuentran decorados con varios grabados que consultado con arqueólogos, se estima que podrían ser pre romanos o visigodos.



Una especie de Indalo comparte espacio con una cuidada representación de las tres Cruces presentes en la crucifixión de Cristo.



Como si de una capilla católica primitiva se tratara. Un lugar apartado de todo e ignorado por todos que bien merece un estudio que aporte más información sobre lo que aquí se esconde desde hace siglos.


Por hoy, aquí queda mi visita. Todo aquella y aquel que esté interesado el descubrir este mágico lugar, no tiene más que decirlo y con gusto yo mismo se lo enseñaré.

lunes, 15 de mayo de 2017

El Refugio del Albergue Juvenil de Jaén. Espacios Ocultos que conocer

¡Saludos, amigas y amigos!
Hoy, tengo la grata oportunidad de mostraros uno de los lugares ocultos que existen en Jaén Capital. Un lugar que salvo contadas excepciones apenas ha sido abierto al público, siendo hoy día un gran desconocido por la mayoría de la población.

Una población que sigue ignorando muchas veces el ingente patrimonio que se encuentra prácticamente a la vuelta de la esquina, unas veces oculto por intereses políticos (para no reabrir heridas, es la definición que algunos utilizan) y otras por puro desdén hacia el patrimonio histórico mismo. 

El lugar que os voy a mostrar es el refugio antiaéreo que se encuentra en los sótanos del albergue juvenil de Jaén.


 Un refugio que debería estar abierto desde hace ya muchos años para dar a conocer así la historia que acarrea, y que recientemente gracias al periódico Viva Jaén, a la Junta de Andalucía, Iuventa y otros colectivos, fue abierto para que lo conocieran un pequeño grupo de visitantes que fuimos muy afortunados por descubrirlo. 



Dicho refugio fue construido tras el dantesco bombardeo de Jaén del 1 de abril de 1937.


Un ataque que curiosamente a pesar de la destrucción causada, es muchísimo menos conocido que los bombardeos de Gernika, o Almería, que a día de hoy han dado para cuadros, libros y documentales.


El bombardeo se produce en la capital jiennense, que se mantiene fiel y leal a la República Española tras el Golpe de Estado del 18 de julio de 1936 que había fracasado en la provincia de Jaén, gracias al fuerte movimiento obrero (muy fuerte en la capital, Martos Linares) y a la indecisión de los golpistas y guardia civil, que en gran parte se mantuvo leal a la República, haciendo fracasar el golpe en toda la provincia.


Aún así, durante 1936 la provincia fue golpeada por la guerra, pasando Alcalá la Real a manos de los sublevados en septiembre del 36, Porcuna y Lopera a finales del mismo año y al inicio del Asedio al Santuario de la Virgen de la Cabeza, que duró hasta mayo de 1937, junto a varias pequeñas batallas en la zona entre Martos y Lendínez.



Jaén capital hasta ese momento vive una relativa tranquilidad, casi ignorante de la guerra.

 

Miguel Hernández, poeta corresponsal del periódico Frente Sur, hablaba de un “sueño blando del aceite” en el que los jiennenses vivían alejados de la vorágine de la guerra.


El bombardeo lo cambia todo, causando una horrible conmoción en los habitantes de la ciudad, entre los que se encuentran los miles de refugiados que vienen hasta Jaén huyendo de la guerra en las provincias limítrofes, cuya presencia hizo que la población de la provincia llegara a duplicarse.

 

Existe la creencia de que la orden de bombardeo a Jaén parte del inefable Queipo de Llano en respuesta al bombardeo que la aviación republicana había hecho sobre Cabra (Córdoba) ese mismo día.


Pero mirando la guerra en su conjunto, comprobamos que este ataque es uno más en el extenso historial de ataques indiscriminados o terroristas que se llevaron a cabo durante la Guerra civil por parte nacional y que se cebaron con zonas no militares, de los que existen cientos de ejemplos en las poblaciones de la provincia limítrofes con Córdoba que fueron reventadas literalmente por las bombas (Andújar, Arjonilla, Martos, Linares) sin motivo más que el de generar terror, miedo y muerte.

 

El bombardeo de Jaén comienza en el aeródromo de Tablada (Sevilla) con orden de operaciones 295 en el que se ordenaba que 6 aviones trimotores Junkers 52 alemanes, escoltados por 3 cazas Fiat CR-32 italianos y 6 Heinkel-51 alemanes realizaran el ataque.


Imagenes procedentes de la Exposición "1 de Abril de 1937. Jaén Bombardeada"
Los aviones fascistas llegaron a Jaén aproximadamente a las cinco y veinte de la tarde pasando detrás de Jabalcuz y entrando desde las Peñas de Castro



Los Junkers, protegidos por los cazas, se organizaron en dos grupos de tres aviones y atacaron la ciudad desde el sur, entre la zona de la Catedral y San Ildefonso (en la fachada aún se pueden ver los efectos del bombardeo) donde soltaron casi 5.300 kg de trilita arrasando toda esa zona, que era por entonces el centro de la ciudad y que a esa hora era un hervidero de actividad con las calles llenas de mujeres y niños que compraban o hacían cola para adquirir petróleo, carbón y pan.


“El bombardeo me impresionó mucho. Los familiares a los que cogió fuera lloraban desesperados en los escombros. Recuerdo a un niño, de unos diez años, muriendo entre una puerta y la pared. Todo el tiempo que duró el bombardeo lo pasamos en un patio que había allí muy amplio y yo hacía lo que veía hacer a los demás. Me ponía las manos en la cabeza”.-estas son las declaraciones de Josefina Manresa, mujer de Miguel Hernández, la cual vivió el bombardeo en primera persona.
 
El bombardeo causó 159 víctimas y 280 heridos aproximadamente. El día siguiente al bombardeo, desde el Ayuntamiento se encarga la construcción de seis refugios con una capacidad para 9000 personas y se dictaron normas para el oscurecimiento nocturno de la ciudad. Finalmente, fueron construidos 35 refugios públicos, junto a otros 114 en casas privadas de los que en la actualidad solo quedan dos visitables, el de la plaza de Santiago y el que está en el albergue juvenil, ubicado bajo el antiguo hospital San Juan De Dios.
 
 
  
Junto a estos, se constituyó la comisión de la Defensa Especial Contra Aeronaves (DECA) compuesta por el Frente Popular y el Ayuntamiento de Jaén, que organiza un sistema de vigilancia con patrullas en las torres de la catedral y el castillo, con sirenas, prismáticos y teléfono para avisar en caso de ataque "con el objetivo de dotar a la ciudad de un mayor número de refugios antiaéreos”.
 
 
Al citado refugio del albergue juvenil, se accede por varias estancias del edificio que nos conducen a una estancia subterránea de unos 160 metros con galerías de unos 2 metros de altura que se reducen en algunos lugares y de unos 1.50 metros de ancho que en otras estancias se amplían.
 
Una de sus más importantes curiosidades es que estuvo dotado de un quirófano que todavía conserva los azulejos originales y las hornacinas donde se almacenaba material.

 
En la actualidad, poco más se puede describir de este histórico lugar que si finalmente consigue abrirse y ponerse en valor, sin duda se convertirá en un importante reclamo turístico como ya lo es el Refugio de la Plaza de Santiago, y en un gran contenedor de historia que pueda mostrar y dar a conocer tanto como hoy se mantiene olvidado en cuanto a historia se refiere.

 
 
Ojalá muy pronto pueda volver a escribir sobre este lugar y sea para contar cómo ha pasado de ser el gran extraño, a ser uno de tantos lugares turísticos que tanto necesita nuestro Jaén.