jueves, 13 de febrero de 2014

Museo Terra Oleum: el olivo se convirtió en Museo

Saludos a todas y todos!

Parece ser, que este invierno señalado por muchos expertos como "seco" se esta afanando en demostrar que los pronósticos se equivocan y así, la que estaba siendo la temporada aceitunera mas rápida de la historia se encuentra detenida desde hace varias semanas por los constantes temporales y ciclogenesis explosivas que nos visitan, generando problemas a muchos agricultores que esperan impacientes recoger la buena porción de aceitunas que aun esperan en el olivar.


Pues bien, hoy voy a dedicar esta entrada a nuestro olivar, puntal de la economía jienense y a ese magnifico oro liquido que tan bien sabemos producir en nuestro Paraíso Interior y que puede proporcionarnos aún muchas alegrías si somos inteligentes y sabemos promocionar algo tan nuestro como el Aceite de Oliva Virgen Extra.


Una de estas nuevas oportunidades para el desarrollo del olivar que está ganando apoyos y así debe seguir es el Oleoturismo. Por algo somos la provincia que mas aceite de oliva produce en todo el mundo y por tanto aquí, tenemos una gran posibilidad de ofrecer multitud de actividades relacionadas con el aceite y el olivar: visitas a almazaras, restaurantes, cortijos y alojamientos rurales forman parte de una oferta en la que se están haciendo un hueco los Museos Aceiteros.


Sobre uno de estos, os quiero hablar hoy. No es un museo cualquiera, es el gran Museo del olivar.

El Museo Activo del Aceite de Oliva y la Sostenibilidad Terra Oleum  que hace escasos días abrió sus puertas al publico y del que ya os señale al inicio de este año como Uno de los 10 motivos para venir a Jaén en 2014 http://mangelcaballero.blogspot.com.es/2014/01/diez-escapadas-por-jaen-que-no-te.html


Promovido por la Fundación del Olivar y desarrollado por la Junta de Andalucía y la Diputación de Jaén este museo se sitúa enclavado en el Parque tecnológico de Geolit, entre Jaén Capital y Mengibar.

Este gran Museo ofrece una extensa oferta tanto para los extranjeros que quieran conocer nuestro Oro Liquido, como para los propios jaeneros y jaeneras que quieran empaparse y nunca de nuestro aceite.

Aunque la maquinaria del museo aun no esta al 100% del funcionamiento y algunos espacios aun no están en servicio,  yo hoy os quiero regalar este articulo enfocado sobretodo a la zona de exposición permanente.

Tiempo y espacio tendré para escribir mas sobre este edificio que alberga:

- La terraza de la Sostenibilidad

-Centro de documentación 

-Oleoteca

-Zona de promoción 


-Laboratorio de Catas

-Sala de Experimentos y de Divulgación 

Y la Sala de Exposición Permanente que os muestro, aunque mas que una sala es un olivar encerrado en un museo.



La visita comienza con una introducción al ecosistema olivarero. De como el ciclo de la vida afecta al olivo y de los seres vivos que le acompañan, algunos para mejor o peor.



 Aquí el olivo, toma forma casi de una persona y vamos conociendo toda su vida: de que se alimenta,  como es su primer año de vida, su maduración, el surgimiento de sus primeras flores y por su puesto, sus frutos.

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Al mismo tiempo, podemos descubrir casi una radiografía del olivo y de los procesos químicos que se producen en su interior para ir formando ese fruto tan apreciado como es la aceituna, mientras que podemos ampliar nuestros conocimiento al mismo tiempo que jugamos con los paneles interactivos y globos terráqueos que nos rodean, que muestran cada uno de los secretos de este cultivo y de la milenaria historia del mismo.




Un paso mas y nos damos de bruces con una tremenda colección de especies de aceituna transformada en un mural y cada aceituna acompañada de un código QR para ampliar la información formando un espacio para perderse durante horas.




Y llegamos al olivar. Nos remangamos y nos ponemos manos a la obra para aprender todo sobre el arte de cuidar y criar el bosque de 60 millones de olivos que tenemos en Jaén.

Cuales son sus cuidados, los riegos, podas y tratamientos sanitarios hasta la recolección.





Y del campo a la almazara, desvelando los secretos de los maestros molineros que crean con mimo el tesoro jienense por excelencia que da vida a nuestros pueblos desde generaciones, que puede y debe ser fuente de riqueza durante mucho tiempo.



Pero claro, todo buen aceite de oliva debe ser catado y tendremos oportunidad de convertirnos en maestros catadores, aprendiendo a distinguir los aromas y matices de cada tipo de aceite.



Y terminar nuestra ruta aceitera con la comercialización y lo mejor de todo la degustación del aceite, pilar básico de la dieta mediterránea, de la que podremos aprender mucho sentándonos a la mesa y jugando, cosa que no pararemos de hacer en todo el recorrido.




Aquí concluye la visita, la primera de muchas de las que realizaremos a este centro, que seguro se convertirá en referencia de la promoción de nuestra cultura olivarera.

Yo hoy lo dejo aquí, esperando que os guste esta exclusiva que os traigo, pues creo que pocos afortunados hemos disfrutado a día de hoy de tanto como ofrece el Museo Terra Oleum.

jueves, 6 de febrero de 2014

Martos, motivos para venir!

Saludos, amigos y amigas :

Hoy quiero hacer algo diferente en mi blog.

Siempre pienso que estoy un poco en deuda con mi pueblo ya que en este blog, en el que he tenido oportunidad de poder escribir y hablar de muchos lugares y pueblos de nuestro Paraíso Interior Jienense, siempre he dejado un poco de lado mi ciudad, mi Martos.

En las más de 90 entradas de mi blog, apenas unas pocas hacen referencia a él...y quiero que hoy cambie.

Hoy quiero invitaros a todos y a todas, a los seguidores de este blog, a los que me leéis desde Jaén y desde el resto de Andalucía y España y para aquellos que también visitáis mi blog desde EE.UU, Francia, Alemania, Rusia y un largo etc a visitar mi ciudad.

Escudo de Martos
Os invito a descubrir Martos.

Y lo hago, siendo consciente del gran potencial turístico que tiene mi ciudad y que no ha sido explotado en absoluto. Lo hago por justicia, pues hace escasos días se ha celebrado en Madrid, Fitur la Feria Internacional del Turismo en donde Jaén ha tenido gran presencia y éxito de participación. En el que varios municipios y comarcas de Jaén se han promocionado y en el que por desgracia Martos ha sido la gran ausente, mientras que pueblos mas pequeños estaban allí y ciudades a las que nada tenemos que envidiar mostraban lo mejor de sí mismas.

Digo sin temor a equivocarme, que Martos con un pequeño esfuerzo podría equipararse y atraer turismo al igual que lo hacen muchos de nuestros vecinos.

Pero para eso, el Ayuntamiento debe estar por la labor y al igual que en otros municipios, debe ser éste el que ponga la base para el inicio de la industria turística en Martos...algo que por desgracia no está ocurriendo incomprensiblemente.

No se entiende que una ciudad de la entidad de Martos no apueste para nada por el turismo, cuando resulta que en 2013 esta industria, la más importante de España, representa el 12% del PIB andaluz, que atrajo el año pasado a 22,5 millones de turistas (un 4,1% más que en 2012) que dejaron en nuestra comunidad 16.300 millones de euros...

Pues bien...siempre pienso que los cambios empiezan por uno mismo.

¿ Existen motivos para venir a Martos ?



Mucha historia que contar

Los marteños y marteñas tenemos el privilegio de vivir en una ciudad con mas de 2500 años de historia.

Numerosos vestigios arqueológicos demuestran que, desde la prehistoria, los antiguos pobladores se interesaron ante todo por la Peña de Martos, por las oportunidades para la defensa que proporcionaba y para poder poblar tan inexpugnable montaña. Así comenzó a formarse el primer poblado llamado Tuss, que con el paso de los siglos fue creciendo pasando a ser el Tukke o Tucci íbero. Los muchos vestigios de esta cultura en nuestro pueblo, descansan algunos en museos privados o en el provincial, sin una muestra apenas visible.

Lapidarium del Ayuntamiento de Martos
Mayor presencia tiene aún la mezcla entre íberos y romanos que se produjo en toda Hispania, que en nuestro pueblo formó una población de gran importancia, que llegó a proclamarse República Tuccitana y a ser bautizada como la Colonia Augusta Gemella Tuccitana, una población de las de mayor entidad de toda la región y de la que sí queda buena muestra en nuestras calles, como el gran Lapidarium del Ayuntamiento de Martos, formado por muchas columnas y losas romanas. 



Un curioso ejemplo de arte íbero-romano podrían ser los Leones del Pilar de la Fuente Nueva, reutilizados para tan magna obra como es el pilar, aunque eran mucho más antiguos y la mayoría de las personas que disfrutan viéndolos apenas si conocen su origen.


O el reloj de sol al inicio del paseo del Calvario (un gran desconocido incluso para los marteños) que data del 20 a.C y que se cree que pudo estar situado junto a un santuario dedicado al dios Hércules. 

De nuevo, muchos vestigios y  restos arqueológicos han surgido de nuestra ciudad a lo largo de los siglos, sin que apenas exista un lugar al que poder dirigirse para obtener una visión clara y uniforme de tan importantes restos.

Horno romano recientemente descubierto
Tal importancia histórica en nuestra ciudad no hizo más que crecer con los Visigodos, periodo en el que llegó a convertirse en Sede Episcopal y tener su propia moneda, algo que muy pocos lugares llegaron a conseguir. De los visigodos nos queda el mayor hallazgo arqueológico de nuestra localidad, como es el Sarcófago Paleocristiano de Martos.

Parte del Sarcófago Paleocristiano 
Una vez más, se hace necesaria la presencia de un Museo Municipal en Martos, que pudiera dar cobijo a tal descubrimiento y acoger también una colección de monedas acuñadas en Tucci.

Llegó el turno a la dominación árabe, que convirtieron nuestra ciudad en un bastión defensivo, creando un auténtico castillo sobre los recintos fortificados que anteriormente construyeron íberos y romanos.

Con los árabes, Martos participó en numerosos conflictos de uno u otro lado de Al Ándalus que concluyeron con la entrega de la ciudad al Rey Fernando III gracias al pacto surgido tras la Batalla de las Navas de Tolosa.

Así llegaría una etapa de prosperidad a Martos convirtiéndola en 

Tierra de Castillos y Fronteras

Y es que nuestra localidad, incluida actualmente en la Ruta de los Castillos y las Batallas,es la única de toda la ruta que cruza de Ciudad Real a Jaén terminando en Granada, en incluir 3 castillos todos ellos en donde la marca de la Orden de Calatrava queda palpable.


El más importante, La Fortaleza Inexpugnable de la Peña de Martos, que corona hoy la citada peña, símbolo de nuestra ciudad, impresionante mirador visible a más de 90km de distancia y que para nuestra desgracia, se encuentra en una lamentable situación de abandono.



El Castillo de la Villa, integrado hoy en el caserío del casco antiguo, en el que parece que poco a poco se comienza a trabajar por una lenta recuperación, coronado por la Torre Del Homenaje, baluarte y joya arquitectónica de la ciudad.

Murallas integradas en el caserío 
Y el Castillo del Víboras, cercano a la  pedanía de Las Casillas y rodeado de un hermoso entorno natural vigila desde hace siglos el valle del río Víboras (que recibe el nombre de la antigua población romana Bora, antecesora de la citada pedanía).


Leyendas Milenarias

En el boca a boca de todo marteño, surge siempre la leyenda de una cueva, de un pasadizo que surgiría de las iglesias más importantes de la ciudad y que se adentraría en las entrañas de la peña, que oculta desde hace siglos un secreto, una gran cueva a la que accedieron las distintas culturas que por aquí pasaron, dejando tremendas fortunas y donde incluso pudo llegar a ocultarse la Mesa de Salomón.

Lapida en el Ayuntamiento dedicada a Hércules Invicto
La Cueva de Hércules pudo o puede encontrarse en Martos, una ciudad creada según también la leyenda por el legendario Hércules, que formó sus famosas 3 ( que no 2 ) columnas. 

Y todos conocen también la historia del Rey Fernando IV El Emplazado, que llegó a nuestra ciudad persiguiendo a unos supuestos asesinos que identificó en los inocentes Hermanos Carvajales, a los que condenó a ser despeñados desde la Peña, no sin antes ser Emplazado por los hermanos ante Dios en el plazo de 30 días por el crimen que iba a cometer.

Sepulcro de los  Carvajales
La leyenda cuenta que fueron despeñados los Carvajales y encerrados en una jaula de espino llegaron rodando a la Cruz del Lloro bautizada así por el llanto arrojado por los marteños ante la visión de los hermanos muertos que se detuvieron en aquel lugar y construyeron un monumento que aún se conserva, mientras que los restos de los hermanos descansan hoy en la Real Parroquia de Santa Marta.

La Cruz del Lloro
Para que 30 días después, cumplido el plazo del Emplazamiento, encontraran muerto al rey castellano tal como Dios había querido.

Destellos del Renacimiento

Conforme las fronteras y batallas de la reconquista se iban retirando y la ciudad de Martos comienza a ser segura, la población comienza a salir de las murallas buscando nuevos barrios, al mismo tiempo que las ideas del  renacimiento van llegando, cambiando la imagen de la ciudad. 

Se construyen iglesias donde antaño hubieron mezquitas y surgen otras nuevas ermitas, algunas nada más alejarse las tropas guerreras, como la Ermita de San Bartolome.


Un hombre, tuvo mucho que ver en este cambio: Francisco del Castillo, arquitecto y cantero que creó grandes obras de las que aún hoy perviven algunas (no todas para nuestra desgracia)


Como la Real Parroquia de Santa Marta y su campanario que preside la Plaza de la Constitución, centro neurálgico de la ciudad desde hace milenios.


Junto a la Antigua Cárcel y Cabildo, actual Ayuntamiento, cuya portada sigue siendo referente artístico en toda la provincia.


O el Pilar de la Fuente Nueva, salvajemente arrancado de su original emplazamiento y maltratado en los tiempos de la dictadura franquista, que afortunadamente pudo recuperarse y reconstruirse en un rincón del Parque que no le hace honor.

También se construiría el Santuario de la Virgen de la Villa (se cree que sobre un santuario íbero) destruido durante la Guerra Civil, del que aún queda su hermoso Campanario.


Y pasados los siglos, Martos volvería a vivir una etapa de esplendor con la llegada de la revolución industrial, el ferrocarril (tristemente desaparecido también, hoy reconvertido en la Vía Verde del Aceite ) y el Modernismo, que quedó patente en muchos edificios de los nuevos barrios que fueron surgiendo en la ciudad, creados por familias pudientes que se instalaron en Martos atraídas por la floreciente industria olivarera que se generó en el pasado siglo.




Al mismo tiempo que se expandían también, los barrios populares u obreros que  fueron creciendo con un marcado aire andaluz, que regala espléndidas estampas e invita al paseo y al sosiego.



Mil y un miradores

La ciudad de Martos, al estar construida gran parte sobre las faldas de la Peña y sobre el cerro de la Villa, ofrece una curiosa red de miradores (no señalizados lamentablemente) que son un auténtico regalo para la  los sentidos en cualquier momento del día, especialmente al amanecer y al anochecer.



 Una ciudad con mil y una caras, capaz de sorprender al visitante y de mostrarse como un regalo para artistas, desde pintores a fotógrafos



A cada paso una torre, una muralla...


A cada paso, un rincón olvidado mostrando una nueva perspectiva...


A cada paso, una iglesia y la sombra imponente del castillo siempre en alto...


Paseos con historias antiguas y nuevas.

Naturaleza, una gran desconocida.

Los marteños y los jaeneros en general tenemos la mala costumbre, de no apreciar lo que tenemos y buscar fuera constantemente nuevos horizontes, olvidando siempre lo que puede ofrecer nuestra propia tierra.

¿ Quién conoce siquiera la situación de la Sierra de la Caracolera ? ¿ Quién ha sido capaz de coronar su cima y disfrutar de la visión de casi todo el término municipal ?

Incluso, ¿ quién sabe que esta montaña es utilizada por aficionados al parapente como trampolín para sus saltos ?

Martos, Las Casillas, La Carrasca y el Pantano del Víboras desde la Caracolera
Esto mismo, en el vecino pueblo de Alcaudete es utilizado para atraer a un buen número de visitantes y así, varios municipios de nuestra provincia.

Parapente en la Grana
Por no hablar de la Sierra de la Grana, esa gran olvidada a la sombra de la Peña que guarda un poblado pinar, salpicado por bosque mediterráneo, donde los antiguos usos agrícolas y ganaderos están muy presentes mostrándose casi como un museo al aire libre, al mismo tiempo que sigue siendo también usado por aficionados al parapente que llegan a esta sierra sin apenas una señalización o infraestructura.

Martos desde la Grana
Otra gran desconocida para muchos es la Laguna del Hituelo, de las imágenes más famosas y utilizadas de nuestro pueblo sobre todo para la promoción turística de la Sierra Sur de Jaén


Este humedal, un superviviente de otros muchos que existieron en Martos, da cobijo a numerosas especies vegetales y sobretodo animales, entre las que destacan los flamencos y mas aún las Fochas Morunas, especie en peligro de extinción que tiene en el Hituelo una zona importante de cría.

Fochas morunas en el Hituelo
 ¿Y qué decir del Pantano de Las Casillas ? Un remanso de paz rodeado de naturaleza a los pies de la Sierra de la Caracolera con el Castillo del Víboras de fondo...una belleza sin igual que sigue a día de hoy desconocida y apenas visitada por un puñado de pescadores y bañistas.

Las Casillas y su pantano al atardecer
Y la Vega del río Víboras, ya en el límite entre Martos y Alcaudete, otro lugar olvidado enclavado en la antigua aldea de Venta de Pantalones, que sin ningún tipo de infraestructura atrae todos los veranos a un puñado de bañistas a sus aguas frescas y transparentes.



Fiestas y tradiciones multitudinarias

Muchas fiestas de la ciudad de la Peña han cobrado especial protagonismo con la declaración de Fiesta de Interés turístico de Andalucía como es la Romería de la Virgen de la Victoria, que moviliza a todo el pueblo y la Semana Santa declarada de Interés turístico Nacional de Andalucía.


Muy vistosas son las celebraciones y verbenas de barrio como la de San Miguel con sus tradicionales puestos hortofrutícolas, San Juan junto a la hoguera donde se queman los malos augurios o San Amador en el histórico barrio de La Cornacha, donde se da culto al santo que nació en esta misma ciudad.

El patrón San Amador en el Corpus Chico
Otras como las del Corpus, que engalana gran parte del casco antiguo siguen creciendo y recuperando antiguas tradiciones, como la del Corpus Grande y Chico.

Y cómo no, la Feria Grande de Martos, la de San Bartolomé, la más popular entre los marteños ya sean mayores o pequeños.

Y la multitudinaria Fiesta de la Aceituna, donde se da el pistoletazo de salida a la recolección y se degustan los tradicionales hoyos aceituneros.

Aceite de oliva virgen extra

De aceituna y aceite saben un poco los hijos de la Peña de Martos, por algo sigue siendo esta ciudad considerada la Mayor Productora de Aceite de Oliva del Mundo y su término municipal está poblado casi al completo de un mar de olivos, entre los que se pueden encontrar auténticos gigantes, como los Olivos Centenarios de la Candonga, el Estacón del Chinche o la Ruta de los Olivos Centenarios,  apenas señalizados una vez más.


Y se espera que el futuro sea más esperanzador, si algún día el Polígono Olivarero llega a cuajar y las cooperativas marteñas llegan a hacer esa unión que hace siempre la fuerza para vender ese Oro Líquido y conseguir una merecida Denominación de Origen.

Queda mucho por hacer...

Está claro que, a pesar de ser la entrada más larga de la historia de mi blog, me quedan muchos detalles en el tintero de los que podría hablar...

Sé que apenas pongo fotos de nuestras fiestas o Semana Santa, pero también que otros muchos artistas marteños sabrán contar las maravillas y mostrar tan hermosas imágenes.


Y termino como empecé, si se quiere, si queremos y obligamos a quien corresponde a hacerlo, Martos en poco tiempo podría convertirse en un foco de atracción para turistas.


Muchas cosas están por hacer, la muy probable declaración de la Sierra Sur de Jaén como Reserva Starlight  que llamaría mucho la atención a nuevos turistas aficionados a la astronomía.

Por no hablar de un patrimonio perdido en la actualidad, como es el bélico del que por desgracia quedan en Martos multitud de vestigios hoy en día olvidados, pero que a tiro de piedra de nuestra localidad, atraen cada vez a más gente siendo una nueva forma de turismo en alza.

Refugios antiaereos...esos olvidados

Queda mucho por andar y me queda aun mucho por contar...