lunes, 8 de julio de 2013

Alcaudete, la fortaleza deseada #VeranoEnJaén

El verano en nuestra provincia, esta plagado de actividades que recorren toda la provincia, que multiplican y mejoran nuestra oferta cultural y turística.


En este especial #VeranoEnJaén además de zonas de baño y generosas umbrías donde aplacar vuestro calor, os voy a recomendar alguno de estos eventos que bien merecen una visita y disfrutar de tanto como nos ofrecen.


Hoy dirigimos nuestros pasos hacia Alcaudete, en el sur de la provincia para sumergirnos en otro tiempo.


Viajaremos a la Edad Media, cuando estas tierras y caminos eran frontera que dividían dos mundos, dos reinos enfrentados entre si y que dejaron mucha huella en esta localidad, coronada por un imponente castillo, 
de origen árabe aunque convertido en una gran fortaleza de la Orden de los Caballeros Calatravos.


Con motivo de las próximas VIII Fiestas Calatravas, vamos a descubrir esta fortaleza y las múltiples curiosidades que nos aguardan en ella y en las calles de esta villa.


Comenzamos pues por la fortaleza, a la que se llega recorriendo antiquísimos caminos y sorteando varias torres y bestorres, para alcanzar el adarve y las puertas gemelas que vigilan la entrada al recinto amurallado.


Desde el primer instante nos sentiremos observados, por la imponente imagen de la Torre del homenaje que gobiernan altanera toda la alcazaba y el pueblo mismo. Nada mas adentrarnos en esta fortaleza, que llego a ser considerada inexpugnable, nos topamos con las antiguas cisternas y aljibes, fundamentales para aquella época de asedios y batallas.


Tras el llegamos a la plaza de armas, donde aun surgen los restos arqueológico de las antiguas culturas culturas que por aquí pasaron, junto a los restos de un antiguo palacio que construyo la nobleza alcaudetense del renacimiento.



Las antiguas estancias, se suceden, pasamos por las Caballerizas y llegamos a la sala capitular, todo ello magníficamente decorado como lo estaría en época medieval e incluso nos ofrecen la posibilidad de vestir los atuendos de la época. Tras ello nos asomamos a los caminos de ronda de las murallas, para disfrutar de las panorámicas que nos ofrecen para dirigirnos hacia la torre del homenaje y descubrir todo cuando atesora.



En su interior, podremos conocer la antigua estancia de un maestre calatravo, su humilde camastro y las armas que ostentaba siempre listas para la batalla.



Poco a poco ascendemos para llegar a la terraza de la torre, donde aun ondea altanera, la bandera de la Orden Calatrava y ante nuestros ojos surge unas impresionantes vistas de todo el recinto, del propio Alcaudete y de tanto cuanto le rodea, la sierra de Ahíllos, los olivares y la Subbética Cordobesa se otean desde la cima de este Centro de Interpretación de la Orden Militar de Calatrava.



Maravillados por este gran castillo comenzamos nuestro descenso hacia el pueblo, para encontrarnos nada mas abandonar los senderos del castillo con la Iglesia de Santa María la Mayor, un hermoso templo que junto a la figura del castillo, forma una estampa que es el sello de identidad de la localidad.



El templo declarado Bien de Interés Cultural en los tiempos de la Segunda República, guarda las esencias de los templos góticos. En la construcción de este gran templo participo el genial Andrés de Vandelvira.



Bajando por angostas calles propias de la época medieval llegamos a la plaza del 28 de febrero, centro neurálgico de la ciudad, en el que se encuentra el ayuntamiento, junto al Arco de la Villa que junto a la altanera imagen del castillo a la espalda de estos, forman un espacio urbano histórico precioso.


Tras la plaza, aun nos esperan muchas sorpresas como la Fuente de la Villa, uno de los pilares fundamentales donde se abastecían de agua la mayoría de los vecinos en épocas pasadas y junto a este el juzgado, un curioso edificio que se alza junto a la Iglesia del Carmen.




Los monumentos se suceden a nuestros pasos, encontrándonos con el Convento de Santa Clara y terminando nuestra visita en la Fuente Zaide, que después de muchos siglos, aun aguarda historias de amoríos entre cristianos y moras, entre reyes y mozas.


Desde aquí, disfrutando de la vista que nos ofrece esta noble villa, terminanos nuestra visita, sabiendo ya que una parte de nuestro espirito se queda en este enclave medieval.


Espero que disfruten y no dejen de disfrutar de las Fiestas Calatravas!


martes, 2 de julio de 2013

Fuenmayor, remanso de paz #VeranoEnJaén

El calor aprieta y es hora de visitar uno de esos refugios acuáticos que abundan en nuestra provincia que nos ayudaran a mitigar el calor.


Hoy dirigimos nuestros pasos hacia el pueblo serrano de Torres, a las puertas del Parque Natural de Sierra Mágina.

Una vez llegados al pueblo, tomamos la carretera JV323.


La carretera comienza ascender en dirección al pico Almadén. Los olivares van cediendo terreno a cerezos y almendros y finalmente al bosque mediterráneo y al pino carrasco. En nuestro camino, juguetonas ardillas juegan ajenas a nuestro paso y los paisajes que nos asaltan nos irán reconfortando.

Torres desde nuestro camino de ascenso
Tras unos 7 kilómetros, llegamos a el Área recreativa de la Fuenmayor


Allí, entre la abundante vegetación que nos regala buenas sombras y las flores que nos acompañan con su fragancia, llegamos a un estanque de aguas someras que invita a la relajación.


Junto a este surge un espectáculo de cascadas y saltos, que crean con su sinfonía acuática una atmósfera refrescante donde pasar buenos ratos entra amigos o en solitario disfrutando de tanto como nos rodea e incluso tomar algo en el bar que allí abren en verano.


Puesto que estamos dentro del territorio protegido como Parque Natural, quizás el cuerpo nos invite también a pasear y a descubrir algo de este privilegiado entorno natural.


En ese caso, continuando con la carretera que nos trae hasta este maravilloso lugar, que dejando atrás Fuenmayor se vuelve una pista de tierra, podremos disfrutar de unas magnificas vistas del Pico Almadén ( 2036 metros ) y llegar tras una caminata de poco mas de un kilómetro a la Cascada del Zurreón, que dependiendo de la época del año en que la visitemos nos muestra distintas caras, unas con gran caudal, otras con menos y en invierno unas increíbles panorámicas de la cascada congelada.


Y hasta aquí nuestra ruta de hoy, pero queda muchísimo verano por delante, para disfrutar de tanto como aun nos aguarda en este Paraíso Interior

sábado, 29 de junio de 2013

Disfruta de nuestro Oleoturismo este #VeranoEnJaén

                                               Este verano, disfruta de nuestra gastronomía
                                           De nuestro aceite, cumulo de esencias y tradiciones.
                                                        Y de todo lo que te puede ofrecer.


                                          Disfruta de nuestra dieta mediterranea declarada
                                                            Patrimonio de la Humanidad.
                   Y disfruta de nuestros Paisajes del Olivar, propuestos para ser declarados
                                                            Patrimonio de la Humanidad

lunes, 24 de junio de 2013

Iznatoraf, la atalaya medieval de las flores #JaénEnVerano

Estrenamos verano y al igual que el año pasado, os tengo preparado un especial, al que bautizado como #JaénEnVerano . Desde aquí os invitare a conocer algunos lugares de nuestra geografía, que con este calor, son mas que aconsejables para visitar.


En Jaén no tendremos playa, pero eso no significa que no tengamos multitud de lugares para pasar un buen rato entre amigos y darnos un chapuzón refrescante.


Como un pequeño aperitivo, hoy os invito a visitar Iznatoraf, una pequeña localidad con un marcado aire medieval, donde nos refrescaremos entre sus rincones, sus callejuelas, fuentes y su frondosa vegetación floral que adorna todo el pueblo.


Lo primero que siempre llama la atención del visitante, al visitar este pueblo, es su nombre, que proviene del árabe, cuando en este pueblo enclavado en la cima de un cerro estaba dominado por el castillo de Hisn al-turad que significaría "el castillo del polvo".


Es como digo un pueblo donde el entramado de calles no a cambiado mucho a lo largo de los siglos. Unas calles tortuosas, llenas de rincones, recovecos, que sin duda pondría las cosas muy difíciles a cualquiera que en el pasado hubiera atacado esta villa medieval. Callejas además, que protegen de los rayos del sol y que a cada paso nos regalan una sombra e incluso una bocanada de aire fresco muy común en este pueblo construido en las alturas.


Conserva también Iznatoraf, numerosas puertas como "la del Arrabal" o la "del Pozo de la Nieve" (que marca el lugar donde hubo un antiguo nevero) y murallas como la del "Paseo del Solano" propias de la edad media.


En mas de una ocasión nos toparemos con algún personaje de aquella época, mientras vamos ascendiendo hacia su plaza donde se alza la Iglesia de la Asunción, el Ayuntamiento o la Torre del Reloj.


Pero lo mejor esta por llegar.


Tras recorrer alguno de los muchos monumentos de Iznatoraf, lo mejor es dejarse llevar por su entramado de calles donde las flores son las protagonistas indiscutibles.




A veces incluso las flores, llegan a tupir por completo las estrechas calles y uno se olvida de todo disfrutando de este festival de colores y aromas.




De vez en cuando, surge alguna fuente o estanque, que casi nos hipnotiza con su relajante sonido, mientras los pajaros que habitan en este lugar (probablemente mucho mas felices que en el propio campo) trinan sin parar entre los tejados, patios y jardines.




Otra de las cosas que llamaran la atención de nuestra visita, serán los múltiples miradores que descubriremos en nuestro paseo. Por un lado se alzara ante nuestros ojos toda la comarca de La Loma y El Condado. Nos sera muy fácil dar con las siluetas de Castellar o Sorihuela del Guadalimar.


Desde el otro lado del pueblo, surge un mirador impresionante hacia Villanueva del Arzobispo, el pueblo mas cercano, prácticamente a tiro de piedra y nunca mejor dicho y vistas tambien a la Sierra de Las Villas.


Desde aquel impresionante balcón, terminaremos nuestra visita, con una idea clara y es que este pueblo, recibe muy merecidamente el sobrenombre de La Córdoba Andalusí de la provincia de Jaén y que desde el mismo instante en que nos marchamos ya nos esta invitando a volver.